¿Cómo impacta una filtración de datos en empresas y qué puedes hacer hoy mismo?

La preocupación por una filtración de datos en empresas ya no es algo reservado a grandes corporaciones. Hoy es el pan de cada día. Tu negocio, sea del tamaño que sea, puede estar en el punto de mira.

Cuando ocurre, no es solo dinero lo que se pierde. Se va la confianza de tus clientes, tu reputación se tambalea y, en muchos casos, la continuidad del negocio queda en el aire.

filtración de datos en empresas

 

Empecemos por lo básico: ¿qué es una filtración de datos en empresas?

Es más simple de lo que parece: información que debería estar bajo llave, datos de clientes, de empleados, contraseñas, cuentas bancarias, documentos internos acaban en manos de quien no debería tenerla. Normalmente, después de un ciberataque.

¿Te suena el caso reciente del grupo de hackers que afirmó haber robado datos de más de 20 millones de personas y empresas en España? Pues no es un caso aislado. Es la nueva realidad. Los ciberdelincuentes ya no buscan solo las grandes presas: buscan bases de datos que puedan revender, explotar o usar como trampolín para nuevos ataques.

Lo que suelen llevarse:

  • Datos personales: DNI, direcciones, teléfonos
  • Credenciales de acceso a sistemas internos
  • Información bancaria
  • Documentos confidenciales
  • Datos de proveedores y clientes

Y aquí viene lo peor: una vez esos datos están fuera, se venden, se comparten y se reutilizan durante años. No hay forma de «devolverlos».

¿Por qué tu empresa es tan atractiva para los hackers?

Porque tienes algo que vale: datos. Y, en muchos casos, la seguridad no está a la altura del riesgo.

Con la información que roban, los atacantes pueden hacer de todo:

  • Lanzar ataques de phishing tan personalizados que parecen reales
  • Acceder a cuentas bancarias o sistemas críticos
  • Extorsionar a la empresa o a sus clientes
  • Suplantar identidades
  • Revender la base de datos a otros criminales

En resumen: la filtración no es el final del problema. Es el inicio de una cadena de ataques.

Las consecuencias de una filtración (y por qué son tan graves)

No es solo un «ups, nos hackearon». Las repercusiones son reales y duraderas:

Económicas: fraudes, extorsiones, paralización del negocio.

Legales: el RGPD no perdona. Si no has protegido los datos como debes, vienen las sanciones.

Reputacionales: la confianza se pierde en un segundo y se recupera en años. Si es que se recupera.

Operativas: días o semanas con los sistemas caídos. Clientes sin atender. Proveedores nerviosos.

Y lo más duro: muchas pymes no sobreviven a un ataque de este tipo.

¿Se puede evitar? Sí. Así es como.

La prevención no es opcional. Es lo mínimo. Aquí van las medidas que realmente funcionan:

1. Forma a tu equipo (y hazlo en serio)

El 80% de los ataques empiezan con un error humano. Un clic en el enlace equivocado. Una contraseña compartida. La formación es tu primera línea de defensa.

2. Activa la autenticación multifactor (MFA)

Aunque te roben la contraseña, no podrán entrar. Punto.

3. Haz copias de seguridad… y pruébalas

Un backup que no has probado es como un extintor sin carga. Inútil cuando lo necesitas.

4. Monitoriza accesos y actividad sospechosa

Detectar un ataque a tiempo puede ser la diferencia entre un susto y un desastre.

5. Contraseñas robustas y únicas

Las contraseñas débiles siguen siendo una de las causas más comunes de brechas. No uses «123456» ni el nombre de tu perro.

6. Mantén todo actualizado

Muchos ataques explotan vulnerabilidades que ya tienen solución. Actualiza sistemas, aplicaciones, todo.

7. Considera un seguro de ciberseguridad

No sustituye a las medidas técnicas, pero puede salvarte el negocio. Cubre costes de recuperación, asistencia legal, gestión de crisis, restauración de sistemas… Si quieres comparar opciones, aquí tienes un recurso útil:

Aquí están las mejores opciones de seguros ciber.

Ya es tarde: ¿qué hago si creo que nos han hackeado?

Respira. Y actúa rápido:

  1. Aísla los sistemas afectados para que el problema no se extienda
  2. Cambia todas las contraseñas y credenciales
  3. Revisa logs y actividad sospechosa
  4. Notifica a la AEPD si procede (tienes 72 horas)
  5. Informa a clientes y proveedores si sus datos están en juego
  6. Haz un análisis forense para entender qué pasó

Y, sobre todo, refuerza la seguridad para que no vuelva a pasar.

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